Navidad a la griega en Southampton

Navidad 2003-2004 en Southampton. Hace más de 9 meses que me rompieron la rodilla izquierda en un Elche-Hércules. Desde entonces mi vida ya no era la misma; era de dentro hacia fuera, lo contrario a  la gran mayoría de personas. Antes del auge de las redes sociales ya le dábamos mayor importancia a lo exterior que al interior. El postureo no es de ahora: no culpen a los millenials por lo que llevan haciendo nuestros padres y abuelos toda la vida. La única diferencia es que el postureo ahora es instantáneo

El postureo no es de ahora: no culpen a los millenials por lo que llevan haciendo nuestros padres y abuelos toda la vida. Clic para tuitear

Recuerdo que mi madre sacaba los mejores manteles y cocinaba los mejores platos cuando venían invitados. No es algo exclusivo que pasara en mi familia, pasaba en todas. La casa estaba más ordenada cuando había visita que cualquier otro día, es normal, pero no culpen a los millenials. “Ponte bien la camisa, no quiero que los vecinos piensen que eres un guarro”.  ¿Qué importa lo que piensen los vecinos? Instagram y Facebook han solucionado este asunto; con una buena foto podemos perpetuar en el tiempo nuestra imagen impoluta, aunque sea la foto de la boda de tu prima, el único día que te pusiste traje; el resto de días vas en chándal, aunque no vayas a hacer deporte.

Esas Navidades me quedé en Southampton como muestra de compromiso con el club. Quería que vieran que para mí lo más importante era recuperarme y devolverles el esfuerzo (que era obligación) de cumplir con mi contrato.Cuando estás lesionado te llegas a sentir culpable por no jugar, cuando en realidad eres la víctima. Es la burbuja del fútbol, baby. Clic para tuitear

Ni se me pasó por la cabeza que el club debía organizar una cena de Navidad o algo parecido. Ni yo ni Agustín Delgado reparamos en eso. Me costó decirle a mi familia que no volvía a casa por Navidad, “he perdido demasiado tiempo lesionado como para hacer una pausa”, dije. En 6 meses finalizaba mi contrato y tenía la esperanza de renovar un año más para compensar el año perdido. De alguna manera, llegué a cargar el cartel de trouble maker injustamente. Viendo con perspectiva y distancia los flashes que me llegan de aquella época, no pusieron los mejores recursos en mis manos. De los numerosos recuperadores solo uno hacía con entusiasmo  su faena… y no me acuerdo de su nombre. Creo que era Jimmy o algo así (lo siento por él).

Al no volver a casa por Navidad no me quedaba más remedio que celebrarlo con mi mejor amigo del equipo y un médico venezolano que “nos agenciamos”. Ya hablaré de Cristoforos más adelante en este blog.

Sotiris era un señor griego que llevaba más de 15 años en Inglaterra. Hablaba con el acento más cerrado que Balki Bartocomus. Clic para tuitear

Ninguno de los tres estaba por la labor de cocinar, ni de ir a un lujoso restaurante porque no nos gustaban los restaurantes ingleses, y para comer comida india era mejor después de la discoteca. Teníamos “una guarida”, el bar de Sotiris, que nos lo enseñó un amigo español, Taks. Sotiris era un señor griego que llevaba más de 15 años en Inglaterra. Hablaba con el acento más cerrado que Balki Bartocomus. Cada vez que podíamos íbamos a comer ahí. Muchas veces picábamos algo en el comedor del club y nos marchábamos a comer al bar de Sotiris. Cocinaba para nosotros. En Nochebuena abrió solo para nosotros. Era un bar de mala muerte, pero estaba limpio. Nosotros apreciábamos el esfuerzo de ser extranjero y abrir un negocio. Nunca nos trató como futbolistas, más bien como unos jóvenes sin familia que solo querían sentirse como en casa durante algún momento del día. Estábamos encantados de gastar nuestro dinero en su negocio.

Creo que lo que más echo de menos de Southampton es comer comida griega en el bar de Sotiris como en aquel inolvidable 24 de Diciembre de 2003. No fue la celebración que se espera de unos futbolistas de primera división, más bien era la de unos inmigrantes en tierra de nadie buscando sentirse alguien.

En 2017 y 2018 he publicado dos libros, y estoy muy orgulloso.

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Última actualización: marzo 5, 2019 1:26 am