Vivir un sueño y no ser consciente

Cuando era niño deseaba ser futbolista porque me gustaba jugar.

Mi primer día en Southampton

Solo por eso. Ni pensaba en el dinero ni en fama, sí en la admiración. Quería hacer sentir a la gente como me hacían sentir a mí Henry, Weah y Hristo Stoichkov.

Sin darme realmente cuenta, me encontré siendo jugador del Southampton FC con 19 años. Se suponía que ya estaba donde quería, pero no me sentía que me esperaba.

Por un lado me sentía un privilegiado. Hay millones de jugadores que desearían haber estado en mi lugar. Pero por otro lado me sentía enjaulado en fases de progresión que no entendía. A cambio de un sueldo intentaban que mi sueño de ser un futbolista de talla mundial quedara en un segundo plano.

Deseaba tanto ser un futbolista de talla mundial, que me llegué a atragantar con el presente.

Jacinto Elá Eyene

Años después jugadores como Theo Walcott y Gareth Bale me quitaron la razón. El gales entró en la academia meses después de mi marcha. Un dato curioso.

Con el tiempo me he dado cuenta de que los sueños no son un lugar en concreto, sino un lugar en constante movimiento. A pesar de no debutar en la Premier League, estaba viviendo un sueño sin saberlo.

Soy autor de Fútbol B y Ulises: diario de un futbolista pobre