Saltar al contenido

Los partidos de pretemporada molan más que los amistosos

agosto 2, 2019

Existe la extraña creencia de que un partido no oficial es un rollo. Estoy de acuerdo, pero solo en medio de la temporada. No es lo mismo un partido amistoso que un partido de pretemporada, al menos para los jugadores.

➡ ¿Por qué los partidos amistosos son un lastre?

Para mí los partidos amistosos no tienen nada que ver con los de pretemporada. Son partidos que muchas veces sobran. En pretemporada me encantaba jugar muchos partidos porque es la mejor forma de entrenar.

Los partidos amistosos durante la temporada son un lastre

Pero los partidos amistosos durante la temporada son un lastre, especialmente si eres de los que juega con regularidad en la liga. Ese tipo de partidos son una embarcada porque te juegas alguna lesión. También te juegas el puesto si tienes una mala actuación.

La lesión más grave que tuve -cruzados rotos- fue en un partido amistoso defendiendo los colores del Hércules contra el Elche.

Sin embargo, cuando eres de los que menos juega, un amistoso es una gran oportunidad para reivindicarte. Una auténtica final. Muchas veces te juegas mucho más que en un partido de liga. En un partido oficial luchas por el equipo con tus compañeros, en un amistoso, por ti contra tus compañeros. Además, por norma general, para los amistosos se hacen equipos descompensados. Incluso te puede tocar jugar en una posición que no es la tuya. Con todo lo que eso conlleva. Los amistosos son perfectos para los experimentos… lo malo es que te toque ser cobaya.

Los amistosos son perfectos para los experimentos… lo malo es que te toque ser cobaya. Clic para tuitear

➡¿Por qué los partidos de pretemporada son una maravilla?

La pretemporada no es una camino de rosas, pero sí una balsa de aceite. Es la parte más justa de la temporada. Más o menos todos los jugadores tienen minutos. Es como las carreras clasificatorias en una carrera de Formula 1: la pole position no tiene dueño. Los jugadores compiten por situarse lo más adelante posible para el inicio de la liga.

La pretemporada es el momento del año en el que todos los futbolistas se sienten FUTBOLISTAS. Clic para tuitear

Lo mejor de la pretemporada es la irrelevancia de los resultados. No existe el drama tras una derrota. Lo que se mide no son los resultados, sino la condición física y la asimilación de conceptos. Es el momento idóneo para la cohesión del grupo. El hecho de restar importancia a los resultados permite que el futbolista respire fútbol.

La sensación de poder equivocarte y no ser aniquilado ayuda a ganar confianza. Jugar contra rivales con los que no te vas a cruzar en toda la temporada es una experiencia enriquecedora. Es como ir de Erasmus durante 90 minutos. El ambiente es mucho más cordial de lo habitual. Recuerdo alguna pretemporada con el RCD Espanyol B en los que después del partido compartimos mesa con el equipo rival. Estaría bien que eso fuese lo habitual -esto lo digo ahora, por aquel entonces lo que quería era irme a casa lo antes posible-.

En definitiva, los partidos de pretemporada recogen la esencia del fútbol al nivel más primario. Eso sí, cuando ya llevas un mes lo único que quieres es volver a competir como un animal.

Cuando ya llevas un mes de pretemporada lo único que quieres es volver a competir como un animal. Clic para tuitear