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Carta abierta a Ousmane Dembelé

noviembre 28, 2019

Querido Ousmane,

Te escribo esta carta porque fui a Twitter durante el partido de Champions FC Barcelona vs Borussia Dortmund y me encontré este tweet de Albert Owono:

Una nueva lesión para tu currículum

Enseguida sabía que se trataba de otra lesión muscular más. No necesité buscar más información, pero en Twitter eras trending topic. Empezaron las especulaciones acerca del tipo de vida que llevas. Imagino que estás acostumbrado. Pero es inevitable.

Con 22 años tu currículo de lesiones es destacable. Lo preocupante es que son lesiones muy leves a nivel físico, pero emocionalmente van minando tu confianza. La mínima molestia es una alarma. Sin quererlo te conviertes en hipocondríaco. Es normal.

Las lesiones musculares son como las averías de coche en casa de una familia de clase trabajadora.

Cuando vi el vídeo de tu salida del campo llorando no me costó ponerme en tu lugar. Sé lo que son las lesiones musculares. Son como las averías de coche en casa de una familia pobre: nunca vienen en el mejor momento.

Al ver tu imagen me vino a la cabeza un momento con mi hijo del fin de semana pasado. Como siempre al llegar, a 30 metros de casa echamos una carrera hasta el portal. Al principio le dejaba ganar, ahora me gana porque intento no esprintar a tope estando en frío.

Como me sentía rápido, pasé de 0 a 100 en pocos segundos. Pero a los pocos metros noté como se me contraía el isquio de la pierna derecha. Frené al estilo Henry, dejándome llevar. Imaginé que así te debes sentir muchas veces, pero disimulas por vergüenza a la críticas.

Me da la sensación de que juegas muchos partidos con la amenaza de lesión en la oreja susurrándote: “Sigue acelerando y verás qué te pasa”.

Llevas 8 o 9 lesiones desde que fichaste por el Barcelona hace dos años y medio. Y eso no es normal para un jugador tan joven. Deberías replantearte muchas cosas, y sobre todo ponerte al 100% del cuerpo médico y dejar que fisios y médicos sean dueños de tu cuerpo y tu vida.

Echa a tus amigos de casa (no de tu vida)

Olvídate de recuperarte lo antes posible; juega cuando estés listo. Vivir renqueante no es vivir cuando hay otras opciones.

Desconecta las redes sociales por un tiempo. ¿Para qué las necesitas si todos tus amigos viven contigo? Este es otro asunto: no sé por qué vives con tantos colegas. ¿No hay nadie que vea que esto no es bueno, o es que te da igual?

Echarles de tu casa no es echarles de tu vida. Entiendo que necesites estar acompañado, pero debes empezar a pensar como un adulto. No es fácil a tu edad, lo reconozco. Pero te toca “aburrirte” un poco para sacar tu mejor versión.

Tus nuevos jefes

Respecto a tu salud: obedece a todas las pautas que te den los profesionales del club. Los médicos, los fisios y los dietistas deben ser tus nuevos jefes. Si tienes que dormir a las 20h, hazlo; si te dicen que te hagas vegano, come tofu a todas horas; si debes hacer posturas de yoga, hazlas.

Tu método ha funcionado muy bien, pero donde no llega el talento llega la dedicación y el trabajo. Con 22 años has llegado al Barcelona por una cifra astronómica, eres campeón del mundo. Brutal. Ahora puedes ser leyenda. Pero debes dejarte ayudar.