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¿Por qué se autoinculpa Raphäel Varane?

agosto 8, 2020

Noche de pesadilla

En la derrota por 2-1 del Real Madrid frente al Manchester City, hubo un jugador que se llevó todos los focos: Kevin de Bruyne. Y otro que se llevó todas las sombras: Raphäel Varane.

Es raro que un jugador cometa dos errores tan graves en un mismo partido. Es como ganar una lotería negativa.

Los errores fueron tan garrafales que no califican la calidad del jugador ya que son acciones fuera de lo común.

Más o menos es como cuando un jugador mete el gol de su vida. Por ejemplo el golazo de chilena Mexes. A nadie se le ocurriría definir su estilo de juego por este acierto puntual (sólo los adictos a los highlights y las cartas del FIFA).

Puedes matar un perro por mala suerte (no por mataperros)

El fútbol es un deporte en el que se viven situaciones inexplicables. La participación de los contrarios tiene su parte de culpa, pero el bueno de Varane, podrá ver el vídeo de las jugadas fallidas mil veces, pero jamás sabrá qué ocurrió en esos 90 minutos.

Puedes matar a un perro y no ser un mataperros. Pudo ser un atropello.

Está acción no definirá Varane como tuercebotas descoordinado; al igual que su gol de cabeza contra el Barcelona no lo califica como un gran goleador -a pesar de que los medios afines al Real Madrid nos lo quisieron vender como tal-.

¿Por qué Varane se autoinculpa?

Las redes sociales se llenaron de halagos ante la necesidad disfrazada de valentía de Varane reconociendo sus errores. Yo no lo calificaría de valentía cuando son acciones de las que no puede huir como responsable. Sería de valientes autoinculparse de una acción en concreto que no ha detectado el gran público. Hay futbolistas que ven como se está culpando un compañero por un error en concreto, pero en secreto saben que dicho error es fruto de una acción propia (un mal pase, descoordinación en la presión, mal control, un despiste, no hacer una falta, etc).

Reconocer un error que no ha detectado nadie es valentía. Lo de Raphäel Varane es responsabilidad.

No se autoinculpa, se confiesa

El fútbol es una religión y la prensa el confesionario. Cuando uno se confiesa en la iglesia lo hace para aliviarse a sí mismo. El cura que se esconde al otro lado no te juzga, te escucha y te dice “puedes ir en paz”.

Desde hace unos años, esta costumbre me ha llamado la atención entre los futbolistas. Pero más me ha llamado la atención de los aficionados que aplauden el reconocimiento de culpa de los futbolistas cuando tienen malas actuaciones.

Una vez que éstos reconocen haberse equivocado, las críticas cesan.

Analizando las palabras de Raphäel Varane llegué a la conclusión de que se estaba confesando para tener la conciencia tranquila.

Cuando haces algo mal, y eres una persona empática, tienes la necesidad de hacer visible que tú también estás jodido. “Los compañeros saben que estoy triste”. Curiosamente, nunca en la victoria le hemos visto llevar la voz cantante. Es parte de su carácter.

Aunque no sirva de consuelo, haber hablado ante los medios, para Varane es un pequeño alivio porque se saca de dentro algo que necesitaba decir.

Si algo le ha llevado a donde está es tener un ego equilibrado.

No hubiera sido lo mismo dormir esa noche sin hacer esas declaraciones. Él mismo ya intuía que iba a ser una noche complicada a nivel personal.(Cualquier mala actuación conlleva una noche complicada para el futbolista. Incluso habiendo jugado un partido amistoso).

Pero me quedo con una frase que es clave para entender la responsabilidad de cada jugador dentro de un equipo de fútbol. Frase que todo jugador piensa de manera habitual:

“Hemos perdido y he fallado”.

Raphäel Varane

Más allá de los errores puntuales de Varane, doy por hecho que cada jugador del Real Madrid estará analizando el partido desde su propia actuación. Los futbolistas profesionales son conscientes de cuándo han jugado bien y cuándo han jugado mal.

Quien crea que el Madrid perdió exclusivamente por los errores de Varane, es que nunca se ha puesto una camiseta de fútbol.

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