Benzema: fútbol bruto y brillante.

Hacer de lo bruto algo brillante

Un restaurante se compone de dos partes: la sala y la cocina. ¿Os imagináis al chef corriendo por la sala sirviendo a los clientes con una bandeja llena de platos, a la vez que dirigiendo la cocina? Ese es Karim Benzema. Capaz de hacer el trabajo bruto con brillantez. Un auténtico esclavo de su talento.

Qué le pide el Madrid

En todo grupo de personas hace falta alguien que organice, y el Madrid no es diferente. Vemos a jugadores como Ramos haciendo aspavientos y diciendo cosas; pero solo son cosas.

Tenemos a Modric que coge la mochila y hace esfuerzos sobrehumanos para hacer que el balón respire antes de ser maltratado por Ronaldo a la hora de encarar portería.

También está Isco sacando brillo a la pelota como un camarero a las copas con un pañuelo, pero lo importante no es que el vaso brille, sino que el coctel esté delicioso.

Luego está Casemiro “Barroco”, de él solo se espera que desaloje pisos, pero si de vez en cuando le da por arreglar ventanas, enchufes, cañerías y hacer postres. Todo lo que haga de más le convierte en un jugador excelente.

Sin embargo, Benzema es brillante por defecto, pero en medio de tanto ego en ataque, alguien tiene que ponerse al servicio de la comunidad. Te ha tocado Karim.

Qué ofrece al Madrid

Durante uno de los últimos partidos que ha jugado, me he fijado especialmente en el jugador francés. Se le ha pedido que no deje de desatascar al equipo -un torrente de juego ofensivo más parecido a “Too Fast Too Furious” que a “En Busca de la Felicidad”- en todo momento.

La conclusión es que intento de rebelde francés ha aceptado es rol, pero sin renunciar a lo que le ha convertido en un jugador diferente. He aquí el porqué muchos aficionados no le traguen. Están pidiendo a un delfín que actúe como un tiburón. Además, hay que tener en cuenta que la pasión es prima hermana del analfabetismo futbolístico. Pocos son quienes son capaces de hacer lecturas más allá del resultado.

Muchos son los que solo van al cine a ver una película si ha ganado un Oscar.

Zidane lo sabe y le protege

Benzema es un saco de boxeo en el que se desahoga parte de la afición madridista. Zidane no es tonto, y le protege sin caer en el paternalismo. Ponerle a jugar es la mejor muestra de confianza. Ninguno de los compañeros que pueden sustituirle pueden hacer esa función.

Benzema tiene mucha personalidad

El francés podría hacer como Ander Hererra y renunciar al virtuosismo para encajar, pero ha decidido realizar el trabajo sucio de manera brillante. Es un mecánico que va a trabajar con traje. Eso se llama personalidad.